Cobrar el mismo sueldo sin trabajar parece un sueño reservado para unos pocos. Sin embargo, no se trata de un truco ni de una promesa vacía, sino de un plan financiero realista que, con disciplina y visión de largo plazo, puede permitir llegar al retiro sin perder poder adquisitivo.
El asesor financiero Matías Daghero asegura que la clave está en cuándo se empieza a ahorrar. “Cuanto antes te decidas, menor será el esfuerzo que tengas que hacer. Es como una carrera: si salís primero, llegás más rápido a la meta”, señala.
El tiempo, el mejor aliado
Según Daghero, los números son contundentes. Una persona joven que empieza a ahorrar hoy un 5% de su sueldo podría, en unos 38 años, acumular el capital necesario para mantener su nivel de ingresos durante la jubilación. En cambio, si se empieza tarde —a los 40 o 50 años—, el esfuerzo se dispara: para alcanzar el mismo objetivo en 16 años habría que ahorrar el 50% del sueldo, una meta casi inalcanzable para la mayoría.

El poder del interés compuesto
Este fenómeno se explica por el interés compuesto: el rendimiento que genera el capital invertido, y que a su vez produce más rendimientos. “Es una bola de nieve que crece con el tiempo. Por eso empezar a los 20 es infinitamente más ventajoso que empezar a los 40, aunque el monto inicial sea pequeño”, explica Daghero.
Equilibrio entre futuro y presente
No obstante, el asesor advierte sobre el riesgo de ahorrar en exceso. “Si el ahorro te impide vivir experiencias valiosas hoy, quizás estés pecando por exceso. El objetivo es equilibrar: asegurar tu futuro sin sacrificar tu presente”, subraya, citando al autor Bill Perkins y su filosofía de «Morir con Cero».

Viajar, disfrutar de los hijos pequeños o vivir experiencias que tienen “fecha de vencimiento” son parte de una vida plena que el dinero, bien administrado, debe facilitar.
La recomendación final de Daghero es clara: calcular el porcentaje de ahorro ideal según la edad y el tiempo laboral restante, comenzar con lo que se pueda y aumentarlo progresivamente. “Cada decisión financiera consciente es un paso hacia un futuro en el que el dinero no sea una preocupación, sino una herramienta para disfrutar la vida que soñaste”.





