El sector de la construcción en Argentina enfrenta un escenario dinámico, marcado por caídas en la demanda, ajustes de precios y cambios en las políticas económicas. Sin embargo, hay señales alentadoras de reactivación impulsadas por los desarrolladores privados y la vuelta del crédito hipotecario.
Diego Aguirre, CEO de Construyo al Costo, señala una disminución del 30% en la demanda de materiales de construcción durante 2024, debido a la reducción en la obra pública y la caída del salario real. A pesar de este panorama, el sector privado muestra signos de recuperación.
“Los desarrolladores están reactivando proyectos gracias a la estabilización macroeconómica, las perspectivas de recuperación del valor del metro cuadrado y el impulso del crédito hipotecario”, explica Aguirre.

Evolución de los costos de construcción
El informe destaca la estabilización en los precios de los materiales, con aumentos promedio del 1.7% mensual en los últimos seis meses, un ritmo inferior a la inflación general. Sin embargo, en términos interanuales, los costos de materiales crecieron un 144%, mientras que la mano de obra aumentó un 113%.
El costo por metro cuadrado, según Apymeco, alcanzó 1.5 millones de pesos en octubre de 2024, un incremento del 58% en pesos y del 30% en dólares respecto a diciembre de 2023. Este aumento en dólares, que supera el alza en los precios de venta de inmuebles (6.6% en promedio en CABA), refleja un desafío para el mercado inmobiliario.
Estrategias en un mercado competitivo
En un contexto de «guerra de precios», las empresas del sector están recurriendo a promociones y descuentos para captar clientes, quienes priorizan compras ajustadas a sus necesidades. “La estrategia de esperar a que el cliente venga a comprarnos no existe más. El mercado está reactivo a las promociones de precios bajos”, comenta Aguirre.
Impacto de las políticas económicas
El informe también analiza las medidas gubernamentales recientes, como la eliminación de trabas para la importación de materiales, que buscan reducir costos y fomentar la competencia. Estas políticas podrían estabilizar o incluso disminuir los costos de construcción, aunque la volatilidad del tipo de cambio sigue siendo un factor determinante.
En un mercado complejo, Aguirre recomienda a los consumidores buscar empresas sólidas y explorar promociones y opciones de financiamiento. “Hoy el comprador tiene la oportunidad de aprender a comprar de nuevo, aprovechando el contexto para encontrar descuentos, combos y alternativas de segundas marcas”, señala.

Perspectivas para 2025
A pesar de los desafíos actuales, las proyecciones para el próximo año son positivas. Con la continuidad de políticas favorables y la recuperación del crédito hipotecario, el mercado inmobiliario y de la construcción podría consolidar su reactivación, ofreciendo nuevas oportunidades para consumidores e inversores.
El futuro del sector dependerá de la estabilidad macroeconómica, el tipo de cambio y la implementación de estrategias que fomenten el crecimiento sostenido.








