Córdoba continúa mostrando señales de deterioro en su entramado productivo y laboral. Según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre la base de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la provincia perdió más de 2.100 empresas empleadoras desde noviembre de 2023, ubicándose entre las jurisdicciones con mayor retroceso del país.
El relevamiento analiza la evolución de empleadores y trabajadores registrados durante los primeros 28 meses de la gestión del presidente Javier Milei, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026. En ese período, a nivel nacional desaparecieron 26.448 empleadores, lo que equivale al cierre de 31 empresas por día.

En el caso de Córdoba, la pérdida de más de 2.100 firmas empleadoras refleja el impacto que tuvo la recesión sobre uno de los principales polos industriales y comerciales de Argentina. La provincia concentra una importante actividad manufacturera, de construcción, transporte y servicios, justamente algunos de los sectores más golpeados por la caída de la actividad.
El informe señala que el sector comercial fue el que más empleadores perdió en todo el país, con 6.836 casos menos, seguido por transporte y almacenamiento (-6.473), servicios inmobiliarios (-3.796) e industria manufacturera (-3.393). Estas actividades tienen un peso significativo dentro de la estructura económica cordobesa.
La situación también se refleja en el empleo. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, Argentina perdió 339.841 puestos de trabajo registrados en unidades productivas, una caída del 3,45%, equivalente a unos 400 empleos formales menos por día.

Los sectores que más destruyeron empleo fueron la construcción, con 81.425 puestos menos, y la industria manufacturera, con una reducción de 79.263 trabajadores registrados. También registraron fuertes bajas la administración pública (-67.312) y el transporte y almacenamiento (-64.660).
Para Córdoba, estos datos adquieren especial relevancia debido a la importancia que tienen tanto la construcción como la industria automotriz, metalmecánica y manufacturera dentro de la economía provincial. La construcción fue además el sector con peor desempeño relativo, con una caída del 17,1% en el empleo registrado.
Otro dato que destaca el estudio es el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas. Del total de empleadores perdidos en el país, el 99,75% correspondió a firmas de hasta 500 trabajadores, mientras que las grandes empresas explicaron apenas el 0,25% de los cierres.
En contraste, la mayor destrucción de empleo se concentró en las compañías de mayor tamaño. Las empresas con más de 500 trabajadores explicaron el 67,1% de los puestos perdidos durante el período analizado, con una reducción de 228.084 empleos registrados.
El informe también advierte sobre la caída del empleo en casas particulares. A nivel nacional se perdieron 30.646 puestos registrados en ese segmento, considerado un indicador sensible del poder adquisitivo de los hogares y de la evolución de la informalidad laboral.
Para CEPA, los datos reflejan una combinación de factores asociados al ajuste económico, la menor actividad en sectores tradicionales y las dificultades que enfrentan las empresas para sostener el empleo formal. En una provincia como Córdoba, donde las pymes constituyen la base del tejido productivo, la pérdida de más de 2.100 empleadores aparece como una de las señales más visibles de ese proceso.







