En un contexto donde las ciudades latinoamericanas enfrentan crecientes desafíos de congestión, informalidad y falta de planificación, la startup Ualabee busca posicionarse como una pieza estructural en la transformación del transporte público. Así lo define su CEO, Joaquín Di Mario, quien asegura que el verdadero problema a resolver no era una aplicación, sino la ausencia de datos confiables.
“La falta de información del transporte público es un problema estructural en la región. Sin esa capa de datos, el usuario no puede planificar, el sistema pierde confianza y las ciudades no pueden gestionar lo que pasa en la calle”, explicó.
De “MiAutobus” a infraestructura de datos
El origen de la compañía estuvo en una app orientada a usuarios finales, pero rápidamente el foco cambió. “La evolución fue de ‘app’ a ‘infraestructura’. El cuello de botella no era la experiencia de usuario, sino la falta de datos de calidad”, señaló Di Mario.
Ese giro derivó en un modelo basado en la estandarización y procesamiento de datos de movilidad, hoy convertido en el corazón del negocio. La compañía desarrolla soluciones que permiten a gobiernos y operadores digitalizar sus sistemas, comunicar en tiempo real y tomar decisiones basadas en evidencia.

Actualmente, Ualabee se posiciona como proveedor tecnológico para actores clave del ecosistema, incluyendo plataformas como Google Maps y Waze, a quienes abastece con datos de transporte público en ciudades como Buenos Aires y Córdoba.
El dato como activo estratégico
El diferencial competitivo no está en competir con las grandes plataformas, sino en alimentar su funcionamiento. “Somos la fuente que nutre a Google Maps. Esa información no existía o estaba desactualizada; nosotros la construimos y la mantenemos viva”, sostuvo el ejecutivo.
En ese esquema, el dato en tiempo real se vuelve determinante. “Reduce la incertidumbre, mejora la experiencia del usuario y aumenta la confianza en el sistema de transporte”, afirmó.

Ualabee estructura su oferta en tres verticales: gestión de transporte (publicación y digitalización de datos), gestión de tránsito (alertas e incidentes en tiempo real) y una app de viajes orientada a usuarios. Todo bajo un modelo SaaS, con contratos principalmente con gobiernos y operadores.
El desafío de articular lo público y lo privado
Uno de los principales obstáculos en la región sigue siendo la coordinación entre actores. “Los incentivos y tiempos del sector público y privado no siempre están alineados. Nuestro rol es ser el puente tecnológico que permita que ambos hablen el mismo idioma”, explicó Di Mario.
En ese sentido, la compañía también se inscribe dentro del universo “govtech”, al proveer herramientas que buscan profesionalizar la gestión del transporte en ciudades históricamente analógicas.
América Latina: entre el rezago y la oportunidad
Para el CEO, la región enfrenta una paradoja. Por un lado, arrastra déficits estructurales en infraestructura digital; por otro, eso mismo abre una ventana para adoptar soluciones modernas sin cargas heredadas.
“Con más del 80% de la población viviendo en ciudades y alta penetración de smartphones, América Latina tiene condiciones únicas para desarrollar su propio modelo de movilidad inteligente”, indicó.

Actualmente, la expansión de la empresa se enfoca en consolidar mercados como México y Colombia, donde la demanda por soluciones de gestión urbana crece de forma sostenida.
Hacia una movilidad gestionada con datos
La visión de largo plazo es ambiciosa: convertirse en la infraestructura de datos detrás de cada viaje urbano. Para lograrlo, la compañía apuesta a integrar inteligencia artificial en su plataforma, facilitando que los gobiernos puedan tomar decisiones sin necesidad de expertise técnico avanzado.

“Queremos que las ciudades dejen de improvisar y empiecen a gestionar el transporte como el sistema crítico que es”, resumió Di Mario.
En una región donde la movilidad define en gran medida la calidad de vida urbana, la propuesta de Ualabee pone el foco en un activo muchas veces invisible, pero decisivo: la información.








