En el marco del Día Mundial del Malbec, Finca Bandini se destaca como un destino fundamental para quienes buscan redescubrir la cepa emblemática de Argentina desde una mirada integral.
Situada en Las Compuertas, una de las regiones vitivinícolas más antiguas y reconocida como la cuna del Malbec, la finca ofrece una experiencia de enoturismo que integra paisaje, historia y precisión enológica a sólo 25 minutos de la ciudad de Mendoza.
Un viaje por la historia del agua y el suelo
Con una extensión de 77 hectáreas y una vista imponente a la Cordillera de los Andes, la finca se desarrolla en un entorno íntimamente ligado al sistema hídrico mendocino. Los visitantes pueden conocer puntos icónicos como “Los Muros”, construcciones históricas de antiguas compuertas que datan de 1922, y el sector de “Dos Cauces”, que simbolizan el origen de la transformación del territorio árido en un oasis productivo.

La experiencia comienza con un recorrido guiado en carrito de golf por los viñedos, donde se interpretan los perfiles del suelo, la influencia del agua y la diversidad del terroir. Este enfoque inmersivo permite al turista comprender la narrativa territorial antes de pasar a la degustación.
Innovación y precisión enológica
Finca Bandini no sólo apuesta a la tradición, sino también a la tecnología de última generación. Su bodega cuenta con diversos recipientes de elaboración, como foudres, barricas de alta gama, huevos de concreto y clayvers de cerámica.
El equipo enológico trabaja con microvinificaciones y procesos detallados para potenciar la expresión de cada parcela. El resultado son vinos de alta gama y blends que reflejan la identidad específica de Las Compuertas, los cuales se pueden catar en una degustación guiada vinculada directamente al paisaje explorado durante el recorrido.
Gastronomía de raíces
Para completar la vivencia, la bodega ofrece una propuesta gastronómica de identidad mendocina inspirada en la cocina de raíces y productos locales.
La carta fusiona la tradición con técnicas contemporáneas, diseñadas específicamente para maridar con los vinos de la finca y reforzar el carácter territorial de la visita.








