Con sus 30 mil km2 de superficie, Vaca Muerta es la principal formación de petróleo y gas no convencional del país. Ubicada en la Cuenca Neuquina, representa un enorme activo por sus características geológicas y su ubicación geográfica y tiene el potencial de cambiar la matriz energética del país, con un impacto sustancial en la macroeconomía nacional.
Para las empresas que ya operan en la zona, tanto las petroleras como las del segundo y tercer anillo de servicios Vaca Muerta representa grandes oportunidades ne de negocios para el desarrollo industrial, inmobiliario y de servicios en su zona de influencia.
Invitado por Grupo Edisur, la desarrollista que ya trabaja en proyectos de real estate en Añelo, Punto a Punto se sumó a una comitiva de prensa para tener un pantallazo de las oportunidades y desafíos que representa el yacimiento.
Los números. Como punto de partida cabe vale repasar algunos números sobre Vaca Muerta:
-Es el 2°yacimiento en el mundo en recurso no convencional de Gas.
-Es el 4° en el mundo en recurso no convencional de Petróleo.
-Hay más de 30 empresas con posición en el proyecto.
-Hay más de 2.700 pozos perforados a reservorios shale. +
-El 80% de la producción de gas y petróleo que se produce en la provincia de Neuquén corresponde al no convencional.
-Se inyectan US$ 90.000 millones de inversión estimada desde 2021 hasta 2030.

Alrededor de ese boom energético están las oportunidades de negocios. Si el “primer anillo” lo explican las petroleras dedicadas a la exploración y extracción del recurso, el segundo anillo lo componen las empresas que brindan soporte y servicios a ese primer anillo, por caso, firmas de obras civiles. Y luego un extenso tercer anillo que abastece de todo tipo de productos y servicios al anillo previo. En ese partido hay metalúrgicas cordobesas, que comenzaron a vender productos y que hoy están nucleadas en el Clúster de Petróleo, Gas y Minería, la nave institucional desde donde exploran nuevos negocios.
Infraestructura: el cuello de botella de Añelo
Entre la ciudad de Neuquén, referencia más importante de la región y Añelo, la localidad operativa del yacimiento hay 103 km de distancia. Y allí ya se ve el primer gran obstáculo productivo: la conexión es vía una ruta provincial de una sola mano, complicando la logística de trabajadores, insumos y recursos.
Así, uno de los grandes desafíos que enfrenta el desarrollo sostenido de la región es el estado de la infraestructura vial. El esquema actual depende de rutas que no están dimensionadas para la demanda que genera Vaca Muerta.
Sin embargo, se están ensayando soluciones innovadoras: un sistema de peajes inteligentes que identifique qué empresas usan las rutas y les cobre en función de su demanda. Esto permitiría financiar mejoras sin afectar a los ciudadanos comunes.
“El sistema apunta a que las operadoras y empresas de servicios financien las obras. Sería una forma de destrabar un cuello de botella estructural sin costo político”, explica ejecutivos de la zona.
En ese marco, el gobierno provincial ya está avanzando con la Ruta 67, una vía que busca descomprimir el tránsito pesado de la Ruta 7. El objetivo es que el corredor petrolero pueda ampliarse y permitir un acceso más directo y seguro a Añelo, sin ingresar al casco urbano.
Añelo: un pueblo que crece, pero no despega
Pese a la centralidad que adquirió Añelo en el mapa energético nacional, aún no logra consolidarse como un polo urbano atractivo. La falta de infraestructura básica, servicios educativos y opciones recreativas desincentiva a los trabajadores a establecerse con sus familias.
“Hoy un profesional con hijos no tiene dónde llevarlos a la escuela ni puede salir un fin de semana. Eso genera un flujo constante de ida y vuelta, sin arraigo. Es algo que se puede revertir con planificación y decisión”, reflexiona el gerente de una desarrollista neuquina.








