El hábito de encontrarse alrededor de una mesa sigue siendo un pilar de la cultura argentina, aunque el escenario ha mutado. Según un reciente relevamiento de la consultora Kantar, el 76% de los argentinos redujo sus salidas a restaurantes en el último año (cifra que escala al 85% en sectores bajos).
Sin embargo, el valor social de la comida se mantiene intacto: el 66% de los encuestados afirma que salir o reunirse a comer es, ante todo, una oportunidad para sociabilizar. Esta tensión entre la necesidad de encuentro y el ajuste del bolsillo trasladó la acción al ámbito privado, impulsando nuevas demandas en el sector alimenticio.

El podio de la mesa hogareña
Cuando el encuentro se traslada a la casa, los consumidores optan por platos que garanticen rendimiento y facilidad para compartir. Según datos de Focus Market, el ranking de preferencias lo encabezan:
-
Asado (32%): Mantiene su liderazgo como el ritual de larga duración por excelencia.
-
Pizza (26%): La opción preferida por su relación costo-practicidad.
-
Picada (21%): Un clásico que permite resolver el menú sin formalidades.
-
Empanadas (16%): El aliado estratégico de las reuniones improvisadas.
Asimismo, Pedidos Ya revela el perfil del «pizzero» argentino:
-
El pico de demanda: Sábados a las 21:00 hs.
-
Preferencia de masa: El 95% elige la masa clásica.
-
Top 3 de sabores: Muzzarella, Napolitana y Especial (jamón y morrones).

Delivery y eventos: el factor oportunidad
El canal digital sigue mostrando resiliencia. Pedidos Ya registró un incremento interanual del 18,5% en pedidos a restaurantes durante el último año, con la hamburguesa como el producto más solicitado, seguida por el helado y la pizza.
Un dato clave para el segmento de consumo masivo es el comportamiento ante eventos específicos. Según Rappi, cuando el disparador es el fútbol (especialmente la Selección), el 61% de los argentinos elige snacks, desplazando incluso al asado o la pizza debido a la inmediatez y la posibilidad de consumo sin interrupciones.
Gastronomía de autor: la alternativa premium que resuelve la logística
Como respuesta a un consumidor que busca la calidad de un restaurante pero en la comodidad del hogar, surge una tendencia que profesionaliza el menú de las reuniones: platos de autor envasados al vacío y congelados.
Esta modalidad, destacada por propuestas como la de Hervor, permite a los anfitriones desligarse de la cocina sin caer en las opciones tradicionales. La clave reside en la técnica de regeneración a baño María, que permite calentar porciones individuales de platos complejos —como ternera al malbec o bondiola ahumada— conservando texturas y sabores originales sin necesidad de cocinar desde cero.
Según el chef Gonzalo Villahoz, esta tendencia crece en los encuentros sociales por dos factores estratégicos:
-
Flexibilidad de menú: Permite que en una misma mesa convivan carnes, pastas, mariscos o platos sin TACC, calentándolos todos juntos en una sola olla.
-
Logística simplificada: Al poder comprarse con anticipación y conservarse en el freezer, se evitan las demoras de las horas pico del delivery y se optimiza el costo frente a una salida grupal.
Para el anfitrión, esta «gastronomía regenerativa» ofrece una dinámica de servicio más simple, ya sea sirviendo platos individuales o regenerando varias porciones para presentar en una fuente común, ideal para fechas especiales o celebraciones más amplias.








