El presidente Javier Milei inauguró el período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso atravesado por el balance de gestión, la reivindicación de sus reformas estructurales y fuertes cruces con la oposición.
Milei abrió su intervención llamando a “hacer memoria de dónde venimos y adónde vamos” y trazó un diagnóstico crítico del país previo a su gestión. “Hace solo dos años, Argentina estaba en una situación de crisis terminal (…) un combo que nos hubiera convertido en Venezuela”, afirmó. Según el Presidente, la herencia recibida combinaba “desequilibrio monetario, un Banco Central en quiebra e indicadores sociales como los del 2001”.
En contraposición, aseguró que hoy el país “vuelve a mirar al futuro con esperanza” y que su gobierno está haciendo “cosas que llevaban décadas pendientes”.
Superávit, baja de impuestos y reformas
En el tramo central del discurso, Milei enumeró lo que considera los principales logros legislativos de su gestión. Destacó la aprobación del “primer presupuesto sin déficit fiscal en 100 años” y sostuvo que se terminó con “el endeudamiento inmoral” y con la emisión monetaria, “sin subir impuestos; de hecho, los bajamos”.
“Creemos que los impuestos son un robo y que el ajuste tenía que hacerlo la política”, enfatizó.
También resaltó la sanción de la ley de “inocencia fiscal”, la reforma del régimen penal juvenil —bajo la consigna “el que las hace las paga”— y la aprobación de la ley de modernización laboral, que definió como una norma destinada a “barrer con un delirio sancionado hace 50 años”.
Sobre este punto, cuestionó duramente a gobiernos anteriores: “Los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin ningún tipo de derecho a la mitad de los trabajadores”, lanzó, y aseguró que el desempleo bajó en el último período.
Principios de gestión y estabilización
En otro tramo, el Presidente precisó el orden de prioridades que, según explicó, guía su administración: “En segundo lugar ubicamos la eficiencia económica y, por último en tercer lugar, el utilitarismo político. Cuando una política es justa, estos elementos estarán alineados. Cuando estén en tensión, esta política es injusta”.
A renglón seguido, sostuvo que el cambio “no ocurre en el vacío” y volvió sobre la situación heredada: “Tuvimos que encarar la estabilización de una sociedad al borde de la destrucción. La moneda nacional había sido destruida, la falta de inversión destruía empresas y puestos de trabajo todos los años”.
Nuevos cruces con la oposición
El discurso volvió a tensarse cuando Milei respondió a cuestionamientos desde las bancas opositoras. “Sería divertido poder debatir con ustedes si supieran algo. Emitieron 28 puntos del PBI en el último gobierno, 3 en el último año para ganar una elección”, lanzó.
En otro pasaje, acusó a la oposición de corrupción y defendió las causas judiciales contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al afirmar que “va a seguir presa por la causa de los Cuadernos” y por el memorándum con Irán. Las expresiones generaron fuertes reacciones en el recinto y marcaron uno de los momentos de mayor confrontación política de la noche.
Seguidamente, Milei apuntó contra lo que denominó la “doctrina Zaffaroni”, en referencia al ex juez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni, y la vinculó al kirchnerismo. “La pobreza y la doctrina Zaffaroni hicieron de nuestras calles un baño de sangre”, afirmó.
Según el mandatario, la pobreza “no paraba de crecer aunque se la intentaba maquillar con planes sociales y empleo público”, y aseguró que recibió “un Estado fallido en todos los ámbitos”.
“El crimen y los homicidios venían aumentando. Los piquetes eran financiados con dinero de asistencia social que debía destinarse a los más necesitados. Nuestras fronteras eran un colador (…) Como país no sabíamos quién entraba ni quién salía. Por eso entraban los peores y se iban nuestros jóvenes”, sostuvo.
En materia educativa, advirtió sobre una “pobreza camuflada”, con “7 de cada 10 chicos pobres y una gran cantidad de egresados que no sabían leer o escribir”.
En el plano internacional, Milei celebró la promulgación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que calificó como un hito regional. “Nos convertimos en el primer país en la región en promulgar el primer acuerdo Mercosur–Unión Europea”, afirmó. Para el Presidente, la Argentina inicia “un nuevo capítulo de la historia” con eje en la estabilidad macroeconómica, la apertura al mundo y la transformación estructural del Estado.
“La industria nacional subsidiada deja en claro que son cómplices del saqueo”
En su discurso, Milei planteó que no tuvo “reparo alguno” en “señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales fruto de su accionar comercial”. “El hecho de que sea legal no lo hace lícito, y cuando un entramado legal atenta contra el derecho natural, a la vida y la propiedad, estamos frente a un marco legal ilegítimo”, expresó.
“Los empresarios prebendarios no pueden comprar privilegios que los políticos corruptos como ustedes no ponen a la venta. La mayor responsabilidad cae sobre los políticos, pero la pregunta es muy simple: ¿alguien quiere seguir con un modelo empobrecedor donde solo ganan los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder?”, inquirió. Sostuvo que “para este Gobierno la respuesta es no” y agregó que “la industria nacional subsidiada deja en claro” que muchos empresarios “son cómplices del saqueo de los argentinos”.
Reformas del Código Civil, el Código Comercial y el sistema impositivo
El mandatario, anunció este domingo que impulsará reformas del Código Civil y el Código Comercial, además de una reforma tributaria, “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario de los argentinos”.
También anticipó una “reforma del esquema impositivo” porque, dijo, “necesitamos menos impuestos y profundizar la apertura económica”, además de “acuerdos comerciales que incluyen reformas del Código Aduanero para adecuarlos a nuestros desafíos y sentarnos en la mesa del comercio internacional”.
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