Un nuevo informe económico de Zentrix Consultora traza un panorama de estabilidad nominal con actividad todavía deprimida. El relevamiento advierte que la inflación logró ubicarse en una zona del 2,5%–3% mensual, pero en un contexto de consumo débil, crédito caro y recuperación sectorial heterogénea.
“El desafío central será demostrar que esa estabilidad puede sostenerse cuando la actividad deje de estar deprimida”, sostiene el director de la consultora, Claudio David Montiel.
Según datos del INDEC, el IPC de enero marcó una suba intermensual del 2,9%, con una variación interanual de 32,4%. En paralelo, el IPIM avanzó 1,7% mensual. Para Zentrix, si bien la desaceleración consolida un cambio respecto de los picos inflacionarios previos, “implica niveles muy altos en términos internacionales” y responde más a la contracción de la demanda que a mejoras estructurales.
El informe encuadra este escenario dentro de una dinámica de estanflación: inflación persistente combinada con estancamiento de la actividad, consumo debilitado y empleo sin recuperación significativa.
Actividad económica: mejora desigual
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró en los últimos meses variaciones interanuales positivas (+3,5% interanual y +1,8% intermensual), aunque con fuerte disparidad sectorial.
Los sectores energéticos, mineros y extractivos lideraron el crecimiento —minería +4,6% interanual y pesca +4%—, mientras que la industria manufacturera retrocedió 3,9% interanual. La utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 53,8%, con una caída de 5,1% interanual.
Para la consultora, esta composición explica por qué la mejora agregada “no se percibe con la misma intensidad en el empleo, el consumo o la facturación de las empresas vinculadas al mercado interno”.
Consumo e intercambio comercial
En comercio interior, las ventas en supermercados registraron en diciembre una leve suba interanual del 0,5%, mientras que los mayoristas crecieron 2,1%, aunque desde niveles históricamente bajos.
En el frente externo, enero cerró con exportaciones por US$ 7.057 millones (+3,9% interanual) e importaciones por US$ 5.070 millones (-11,9% interanual), lo que arrojó un superávit comercial de US$ 1.987 millones.
Zentrix subraya que parte de ese equilibrio responde a la caída de importaciones por el bajo nivel de actividad. “Si la producción y el consumo comienzan a recuperarse, la demanda de divisas crecerá, y con ella la necesidad de financiamiento o reservas”, advierte el análisis.
Riesgo país, tasas y dólar
El riesgo país se ubicó en 572 puntos al 28 de febrero, según el índice EMBI de J.P. Morgan Chase, con una variación de +15,3% en los últimos 30 días. Aunque lejos de los máximos históricos, el nivel sigue reflejando una percepción de riesgo elevada.
En materia de tasas, la TNA para préstamos personales ronda el 67%, los adelantos en cuenta corriente el 35,3%, mientras que la tasa BADLAR minorista se ubica en 30,2% y la TAMAR en 31,2%.
El dólar oficial cerró febrero en $1.426,4, dentro de una banda cambiaria que va de $869,2 a $1.606,9. El dólar MEP se ubicó en $1.419,5 y el contado con liquidación en $1.460,3, mostrando una relativa estabilidad en el corto plazo.
La recaudación tributaria de enero alcanzó los $20,4 billones, con una suba interanual del 23%, según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El monitor destaca que la evolución de los ingresos fiscales permite evaluar el pulso de la economía formal y la capacidad de financiamiento del Estado.
Clima político y expectativas
El informe también incorpora datos de opinión pública: la imagen presidencial se divide entre 44,4% de aprobación y 45% de desaprobación, con 10,3% que no aprueba ni desaprueba. Según Montiel, la estabilidad política en Argentina suele depender de que la mejora macroeconómica se traduzca en mejoras concretas en ingreso y empleo.
En el plano internacional, la escalada entre Estados Unidos e Irán y la suba del petróleo agregan incertidumbre: pueden fortalecer las exportaciones energéticas argentinas, pero también presionar sobre la inflación global y endurecer las condiciones financieras para emergentes.
Para Zentrix, la economía logró frenar la aceleración inflacionaria y estabilizar variables financieras clave, pero el verdadero test será sostener ese equilibrio cuando la actividad intente salir de la depresión.
“La estabilidad actual es real, pero se apoya en una economía que todavía no se recuperó plenamente”, concluye el informe. El interrogante central hacia adelante es si el programa económico podrá evitar una nueva tensión cambiaria cuando el consumo y la producción vuelvan a demandar más dólares.








