El cierre del Orfeo, en los primeros meses de la pandemia, marcó el final de una etapa para la industria del espectáculo en Córdoba dejando a la ciudad sin un espacio de gran escala capaz de albergar producciones de primer nivel. Ese vacío fue es el punto de partida para pensar el desarrollo de una nueva infraestructura que recupere ese protagonismo perdido.
Frente a esta necesidad se anunció la construcción de «Arena Córdoba», un proyecto que es llevado adelante por Corporación América Inmobiliaria y Dale Play junto a socios estratégicos locales como José Palazzo y Marcelo Oliva de En Vivo Producciones y el productor Carli Jiménez.

El nuevo espacio es definido como una evolución del histórico Orfeo, pero adaptado a las exigencias actuales de la industria del entretenimiento. “Va a ser como construir el Orfeo en 2028, con todo lo que hoy exige la industria del espectáculo”, sintetizó Palazzo, en referencia a la incorporación de tecnología de última generación en acústica, visibilidad, accesibilidad y logística.
El formato elegido es el de Arena, con capacidad para 15.000 personas, lo que implica una estructura con tribunas envolventes y circulación perimetral. Esta configuración permite optimizar los tiempos de armado y desarmado, un factor clave para recibir múltiples shows en pocos días y atraer giras internacionales de gran escala.
El Arena Córdoba se inscribe dentro de un “megaplan” que se desarrollará sobre un predio de casi 24 hectáreas. Según explicó Palazzo, aún no hay precisiones sobre los desarrollos que ocuparán el resto del terreno, aunque sí remarcó que se trata de una iniciativa “muy grande” y “de gran importancia” para la ciudad.
Durante años, el proyecto original para ese espacio estuvo orientado casi exclusivamente a un desarrollo inmobiliario. Sin embargo, la incorporación del Arena redefine ese esquema: el nuevo recinto aparece ahora como el elemento ancla capaz de traccionar y dar viabilidad al resto del emprendimiento, que permanecía virtualmente paralizado desde comienzos de siglo.
Posicionar a Córdoba (otra vez)
El proyecto surge en un contexto donde Buenos Aires concentra la mayor parte de los espectáculos internacionales, con recintos como el Movistar Arena con agendas saturadas y el Luna Park actualmente en obras.

En ese escenario, Córdoba busca posicionarse como una alternativa competitiva. Palazzo remarcó que la falta de infraestructura adecuada hizo que la ciudad perdiera oportunidades de recibir artistas de primer nivel en los últimos años.
“La idea es que Córdoba pueda absorber shows que hoy solo pasan por Buenos Aires”, explicó, destacando además el potencial de la plaza para atraer público del interior del país.
Impacto económico y respaldo público
Desde el sector público, el proyecto fue recibido de manera positiva tanto por la Municipalidad como por el Gobierno provincial. Uno de los principales atractivos es que no requiere inversión estatal, ya que el financiamiento es completamente privado.
Además, se prevé un fuerte impacto en la economía local, con generación de empleo en la construcción y en la operación del recinto, así como en sectores vinculados como gastronomía, hotelería, seguridad y producción técnica.

El flujo de visitantes también aparece como un factor clave: se espera que el Arena genere un movimiento turístico constante, con público proveniente de distintas provincias.
«Me gustaría inaugurar el Arena con…»
De cara al futuro, Palazzo dejó entrever un deseo que combina historia y proyección: inaugurar el Arena en 2028 con un show de Divididos, replicando el espíritu de apertura del Orfeo en su momento.
Aunque todavía no hay negociaciones formales, la idea funciona como síntesis del proyecto: recuperar para Córdoba un lugar central en la escena musical y consolidarla como una plaza imprescindible para los grandes espectáculos.








