La apuesta de Merlino por la zona norte de Córdoba ya toma forma. La empresa avanza con una nueva sucursal sobre la Ruta E53 con una obra de aproximadamente 2.000 metros cuadrados que busca acercar operaciones, mejorar la logística y acompañar el crecimiento que viene registrando el corredor de Sierras Chicas.
«Vemos potencial en toda esa zona y creemos que es un lugar estratégico», indicó Diego Merlino, gerente financiero de la firma. Y agregó: «La ubicación la teníamos hace bastante tiempo ante la posibilidad de expandirnos hacia una parte de la ciudad donde hoy no tenemos presencia. Estamos en zona sur y la idea fue cubrir ambos extremos».
A su vez, remarcó que en la región atienden varios desarrollos y “además está vinculada a localidades como Villa Allende, Mendiolaza y Río Ceballos que están creciendo mucho”.

La sede combinará distintas funciones. Contará con salón de exposición y ventas, espacios destinados a logística, galpones para almacenamiento de materiales y una serie de locales comerciales que serán alquilados a terceros.
Contexto desafiante
La decisión de avanzar con un nuevo espacio llega en un contexto que la empresa define como “complejo, con caída de rentabilidad y de ventas”. “Hoy existe un desbalance donde la oferta de propiedades supera la demanda, lo que hace que sea más fácil comprar que hacer«, amplió.

En cuanto a las perspectivas del sector, sostuvo que la actividad habría encontrado un piso y proyectó una evolución moderada de entre el 2% y el 3% en volumen para este año, en línea con niveles que calificó como “más sostenibles y previsibles».
“La recuperación dependerá en gran medida de la reaparición del crédito hipotecario -concluyó-. En todo el mundo las viviendas se compran con crédito. Argentina sigue siendo una excepción».







