El 2025 cierra con un balance general positivo para Okinoi, aunque marcado por una ralentización en la segunda mitad del año. Así lo explica Agustín Visokolskis, director ejecutivo de la firma cordobesa que fabrica motocicletas, motopartes y venta de repuestos, quien señala que el freno se hizo sentir “a partir de agosto, con una caída del ritmo de actividad producto de la incertidumbre económica y la suba de tasas de interés”.
“El primer semestre fue muy bueno, con gran dinamismo en la venta de motocicletas, pero en la segunda mitad se notó un enfriamiento general del mercado. Hoy ninguna unidad de negocio (venta de motos y motopartes, movilidad eléctrica y repuestos) se destaca por encima de otra: nuestro modelo se sostiene en la contribución equilibrada de todas las áreas”, destacó el ejecutivo.
Un año con dos velocidades
Visokolskis describe el 2025 como un año de dos etapas claramente diferenciadas. “Durante los primeros seis meses tuvimos un movimiento muy fuerte en ventas y actividad. Desde agosto, el mercado se frenó y todavía no recuperó aquel impulso”, señaló.
El directivo explicó que los factores macroeconómicos fueron determinantes: “La incertidumbre económica genera cautela y la suba de tasas activó algunas alarmas. El dólar y la economía en general funcionan como un termómetro: cuando se enfrían, el consumidor también se retrae”.

Pese a la estabilidad relativa en los precios del sector, el poder adquisitivo sigue siendo un limitante. “No hay una inflación desbordada, pero los salarios no acompañan. La plata no alcanza y eso se nota en cómo el consumidor elige gastar”, comentó.
Como ejemplo, mencionó un cambio en el patrón de compra: “Se venden menos plásticos, que son la parte más estética de la moto. Eso indica que el usuario prioriza el funcionamiento sobre la apariencia. Es un síntoma de un mercado más ajustado”.
Mirada sobre el sector
La situación de Okinoi refleja una tendencia extendida en la industria. “Las terminales están proyectando planes de producción más conservadores. Nadie está apostando fuerte, porque el contexto todavía genera dudas”, explicó Visokolskis.
Aun así, el empresario se muestra moderadamente optimista: “Creemos que el primer semestre del año que viene será bastante interesante y con buena actividad, siempre que se mantenga cierta estabilidad macroeconómica”.

Tres proyectos clave para 2026
Pese al contexto, Okinoi avanza con tres proyectos estratégicos que buscan fortalecer su estructura operativa, mejorar la experiencia del cliente y ampliar su oferta de productos.
Almacén Inteligente. El primero es un sistema de automatización logística que promete revolucionar la gestión interna. “Estamos instalando un almacén vertical compuesto por seis torres que almacenan bandejas de artículos. El sistema se integra con nuestra plataforma de e-commerce: cuando un cliente realiza un pedido, la bandeja con el producto baja automáticamente. Esto permitirá mejorar la eficiencia y dar un salto de calidad en la atención”, detalló. El proyecto, actualmente en su fase final, sufrió algunas demoras, pero estará operativo en 2026.
Nuevo Showroom. El segundo es un espacio institucional y comercial que abrirá sus puertas en enero. “Queremos ofrecer un lugar donde los clientes puedan vivir la marca, ver todos los productos y también generar un punto de encuentro institucional. Era una pieza que nos faltaba”, señaló el ejecutivo.

Nuevos modelos de motocicletas. Finalmente, la compañía ampliará su catálogo con dos nuevos modelos ensamblados en Córdoba, que se sumarán a la actual línea de ocho. Se trata de una moto urbana ‘pro’ —más completa que la tradicional 110— y una Enduro 150 renovada, con “prestaciones muy buenas”.
“Con estas incorporaciones, la oferta pasará a diez modelos. Aún no tenemos definidos los precios finales, pero serán competitivos”, adelantó Visokolskis.
“Somos optimistas. El próximo año será de consolidación, con proyectos que van a marcar un antes y un después para la empresa y para la experiencia de nuestros clientes”, concluyó Visokolskis.








