Por Eduardo Bocco. Avanza el año y la administración nacional del presidente Javier Milei está próxima a cumplir ocho meses de gestión, durante la cual impuso una fortísima transformación que incluyó un ajuste descomunal. Sin embargo, tuvo y tiene un gran apoyo popular pese a que la gran mayoría de los ciudadanos se empobreció o perdió poder adquisitivo, respecto a comienzos de diciembre último.
¿Qué dicen las encuestas? En su inmensa mayoría, y dejando de lado los consultores-militantes, se aprecia una caída leve en la imagen del presidente, a quien sin embargo se le valora su trabajo para combatir la inflación. Para buena parte de la sociedad argentina, La Libertad Avanza está cumpliendo su promesa y le ratifica el respaldo.
¿Por qué entonces comienzan a vislumbrarse algunos desencantados y otros que siguen atravesando situaciones financieras complicadas si el gran flagelo de la inflación está siendo domado?
Porque con la baja del aumento de precios no alcanza y sigue retrayéndose la economía y aumentando el desempleo formal. El malestar es creciente y hay problemas en salud, educación y seguridad a causa de esta situación que se convierte en una bola de nieve.
El jefe de Gabinete Guillermo Francos negó el lunes pasado en el programa Odisea de La Nación+ que la imagen de Milei haya disminuido en el último mes. El funcionario dijo que la adhesión al presidente se mantiene “en el orden del 52%, 53%, al igual que en diciembre, cuando asumió”.
Sin embargo, puertas adentro de la Casa Rosada se tejen estrategias para recobrar el impulso, tendiendo como mira la elección legislativa nacional del año próximo, cuando se votará para elegir diputados nacionales y en algunos distritos senadores nacionales (en este turno Córdoba no elegirá representantes para la Cámara Alta).
El gran armador. En Córdoba, el encargado de armar una alianza con chances de ganar los comicios es Santiago Caputo, quien piensa en el senador nacional Luis Juez y el diputado nacional Rodrigo de Loredo. Esa es la verdadera situación, aunque en lo formal La Libertad Avanza tenga otros nombres.
En realidad, Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados de la Nación, comandan el armado en nuestra provincia y ya ungieron al parlamentario Gabriel Bornoroni como referente.
Pero lógicamente Bornoroni recién llega a la política y de momento no tiene capacidad como para construir una estructura importante en corto tiempo. Por eso, Caputo va por Juez y De Loredo, quienes, pese a los celos y a las desconfianzas tras la última elección provincial, continúan con su sociedad.
A los libertarios les interesa marcarle la cancha al gobernador Martín Llaryora quien, advertido del momento complejo que atraviesa Milei, lentamente comienza a marcar distancias. Ya participó del reclamo conjunto de gobernadores que se sienten perjudicados por la falta de envío de fondos para las cajas de jubilaciones. Además, el intendente de la Capital, Daniel Passerini, profundiza sus comentarios críticos hacia la Casa Rosada.
Son gotas en el mar, pero poco a poco comienzan a aumentar.
¿Qué harán Juez y De Loredo? Seguirán conversando con Caputo y el titular del Frente Cívico profundizando su relación con Milei. Lo tientan al jefe del Frente Cívico para que sea candidato y éste prefiere no contestar. En el fondo y aunque no lo reconozca le encantaría que Juan Schiaretti fuera candidato por el justicialismo, que ahora quieren llamar cordobesismo. A partir de ahí, el ex gobernador quiere armar una construcción nacional con el PJ no kirchnerista, radicales independientes como Alfredo Cornejo (Mendoza) y Maximiliano Pullaro y sectores no involucrados con partidos políticos.
En el entorno schiarettista aseguran que “desde el círculo rojo le piden a ‘El Gringo’ que acelere y sea candidato en 2025/2027… no decidió nada y no rechaza la idea de presentarse por Caba”.
Schiaretti adjudica a “algunos traviesos” la idea de que se postule por la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, él sabe perfectamente que quien impulsa ese proyecto es Llaryora, quien fue convencido por el consultor Guillermo Seita.
Bien, más allá de las idas y vueltas, el clima comienza a tomar temperatura.








