Por Eduardo Bocco. Nunca antes se vio una cosa así en Córdoba, porque si se combinan ciertas variables al menos cuatro de los dirigentes políticos de nuestra provincia podrían ser candidatos a liderar sendas boletas partidarias en los comicios legislativos de octubre.
Es una rareza, pero es posible que todos salgan a la cancha para jugar un campeonato aparte, ya sea con la camiseta del oficialismo o con distintas remeras de los partidos opositores.
Los listemos rápidamente:
*Juan Schiaretti, referente indiscutido en el peronismo. Conduce el cordobesismo junto al gobernador Martín Llaryora. No quería anotarse, pero su socio político cordobés y los aliados que tiene en otras provincias le dicen que esta es su oportunidad. Está estirando los plazos de la definición todo lo que más pueda. En su mesa chica las opiniones estás divididas y se cuentan por igual quienes lo respaldan y los que le sugieren que dé un paso al costado para no involucrarse en una confrontación que seguramente dejará heridos.

*Luis Juez, dueño del Frente Cívico que decidió aliarse con el presidente Javier Milei y formar parte de La Libertad Avanza sin estar orgánicamente integrado a las fuerzas del cielo. Hace unos meses tomó la iniciativa, le ofreció a los hermanos Milei el Frente Cívico cordobés para armar estructura propia en Córdoba y a cambio de nada. No se postuló él ni ningún dirigente de su sector para los comicios intermedios. Sin embargo, la falta de consolidación de los candidatos puros como piden Karina Milei y el cordobés Gabriel Bornoroni, lleva a los líderes del partido a recapitular y a no olvidar a Juez. Todo está por discutirse.
Rodrigo de Loredo, jefe del movimiento que conduce el radicalismo de Córdoba. En un primer momento coqueteó con La Libertad Avanza, pero no llegó a nada, al menos por ahora. Los propios libertarios se corrieron cuando el radical comenzó a entablar negociaciones con Mauricio Macri. La Alianza del Pro con un sector del radicalismo ya dejó de ser una mera especulación para convertirse en una probabilidad con un grado de certeza bastante importante. Hay en esto un dato que no debe subestimarse: la minoría radical está aglutinada y se prepara para dar batalla en las urnas.

*Ramón Mestre, dirigente radical que está dispuesto a vender cara su derrota y planifica presentarse con la histórica lista 3, que siempre caracterizó al radicalismo. Conformó la agrupación Más Radicalismo y se alió a dirigentes históricos como Carlos Becerra y Fernando Montoya. Dice que no le interesa ser candidato, pero sin embargo trabajo para comandar la lista, Su caudal de votos sería minoritario, pero le causaría severos perjuicios a De Loredo si continúa con su idea de formar un tándem con La Libertad Avanza.
Si se da, sería inédito, aunque todavía resta correr mucha agua debajo de este puente.








