En plena pandemia, Matías Millicay Yoma decidió mudarse a Huerta Grande, en el Valle de Punilla, Córdoba. Lo que comenzó como una “microfrustración” al no encontrar un servicio de delivery disponible en la zona terminó convirtiéndose en el puntapié de una startup que hoy factura con cientos de comercios y miles de envíos mensuales: se trata de Puni, una plataforma de logística 100% B2B que conecta comercios con repartidores.
“Mi idea inicial era armar un Pedido Ya del interior para los turistas que venían a Punilla. Pero fuera de temporada, notamos que quienes seguían necesitando repartidores eran los comerciantes locales. Ahí apareció la oportunidad real: la logística on-demand para el comercio”, relata Millicay Yoma, socio fundador de Puni junto a su socia Débora Ludueña. La startup ya tiene presencia en 14 ciudades del interior, en la capital de Córdoba y La Rioja y trabaja con importantes marcas como Disco, Jumbo y Vea.

Del “Pedido Ya del interior” a un modelo B2B
El proyecto, que comenzó llamándose Puni-YA en referencia al corredor turístico, pronto pivotó hacia un modelo enfocado en negocios locales. La clave fue un esquema que evita la comisión sobre los productos y que monetiza mediante dos mecanismos: una suscripción mensual y un costo por interacción, es decir, por cada envío solicitado.
“Queremos que el comercio se dedique a vender, no a calcular cuánto pierde en comisiones. El repartidor se queda con el 100% del costo del envío, mientras que el usuario final es quien absorbe ese monto extra. El comercio prácticamente no tiene costo”, explica.
El diferencial de Puni está en el equilibrio entre oferta y demanda de repartidores. A diferencia de otras plataformas que suelen saturar las ciudades con motos, Puni mide cuántos comercios y pedidos hay por zona y hora, y suma repartidores en función de esa demanda. Así evita dos escenarios comunes: pocos repartidores (usuarios insatisfechos) o demasiados repartidores (tiempos muertos y competencia desleal).

Un modelo diversificado
Hoy Puni tiene cuatro unidades de negocio:
- PuniCore: software de gestión logística para empresas con repartidores propios.
- PuniFlow: logística completa bajo un esquema de red compartida de comercios y repartidores.
- PuniSync: integraciones vía API con grandes cadenas y marketplaces como Cencosud, Urbano y Mercado Libre.
- PuniHUB: Plataforma de e-commerce para marca blanca más servicio de logística on-demand.
En total, la plataforma conecta a 450 comercios con 250 Puners, con una flota que va desde motos hasta camionetas para cubrir desde medicamentos o alimentos hasta grandes electrodomésticos. Solo en julio realizaron alrededor de 60.000 envíos.

Crecimiento e inversión
Entre 2021 y 2024, Puni creció un 640% de manera orgánica, y para 2025 proyecta duplicar su operación. Recientemente Puni recibió inversión ángel por parte de Gabriel Florensa: “Su aporte fue clave. Nos ayudó a profesionalizar el proyecto, invertir en posicionamiento de marca y preparar el salto hacia nuevas ciudades”, cuenta Millicay Yoma.
Dentro de los próximos pasos, Puni se prepara para abrir operaciones en Carlos Paz y Alta Gracia, además de trazar “rutas operativas” en el interior para conectar a grandes compañías como Mercado Libre con la distribución local. En paralelo, negocian con Shine y Coto para ofrecerles soluciones de logística express en Buenos Aires.
Una visión desde el interior
Lejos de enfocarse primero en Buenos Aires, Puni se plantea crecer desde el interior hacia arriba. “En el interior nadie está llevando tecnología de logística. Ahí está la oportunidad más grande”, asegura Millicay Yoma.
Con un pie en el Valle de Punilla y otro en las capitales provinciales, la startup cordobesa busca consolidarse como un jugador logístico B2B de referencia, demostrando que la innovación también puede surgir —y escalar— desde el interior del país.








