Una startup tecnológica nacida en Córdoba busca posicionarse en un mercado global en expansión: el de los robots humanoides aplicados a la industria. Se trata de Humandroid (ex Robots For Humanity), una empresa que entrena estas unidades para realizar tareas exigentes dentro de fábricas y entornos productivos, con el objetivo de complementar el trabajo humano en labores pesadas o riesgosas.
Desde mover cargas hasta ensamblar componentes, los robots pueden ejecutar distintas tareas luego de pasar por un proceso de entrenamiento virtual. Para ello, la compañía utiliza la plataforma Nvidia Omniverse, donde recrea digitalmente los entornos en los que los equipos operarán en la vida real. En esas simulaciones —conocidas como “gemelos digitales”— los humanoides practican actividades específicas antes de trasladar ese aprendizaje a las unidades físicas, fabricadas en países como China, Estados Unidos y Alemania.
La empresa fue fundada por Alejandro Parise, Santiago Braña y José Montalvo, tres ingenieros de alrededor de 40 años que decidieron avanzar con el proyecto tras detectar el potencial de esta tecnología. La iniciativa comenzó con una inversión inicial de US$ 30 mil y actualmente la compañía está enfocada en escalar su modelo de negocio.

Según relató Parise, la idea surgió luego de presenciar una demostración tecnológica en la que un robot no solo ejecutó una tarea, sino que además explicó cómo y por qué la había realizado. “Desde ese momento, supe que la robótica había cruzado un punto sin retorno. Si los robots ya pueden razonar, debemos guiarlos para que trabajen en beneficio de la humanidad”.
Aplicaciones industriales y primeros clientes
El principal mercado al que apunta Humandroid es el industrial, en especial sectores vinculados con la manufactura y la energía. Actualmente la firma entrena robots para compañías de gran escala como TGN y Aluar, donde estas tecnologías pueden asistir en operaciones repetitivas o físicamente demandantes.
La industria automotriz también aparece como uno de los segmentos con mayor potencial. En ese contexto, la empresa planea exhibir sus desarrollos en Automechanika Buenos Aires 2026, una feria sectorial que reúne a fabricantes, proveedores y empresas tecnológicas vinculadas al mundo automotor.
Parise sostiene que cada vez más sectores comienzan a explorar la incorporación de robots humanoides en sus procesos productivos. “Los mecanismos que permiten a los robots interiorizar cualquier tarea estandarizada son la clave de su éxito. Pronto estarán completamente integrados a la dinámica diaria de las fábricas y los trabajadores humanos podrán enfocarse en los trabajos con mayor calificación”, afirmó.
Reducir el entrenamiento de un mes a un día
Uno de los focos actuales de desarrollo dentro de la empresa es acelerar el proceso de aprendizaje de los robots. Hoy el entrenamiento de cada unidad demanda aproximadamente un mes, ya que implica modelar el entorno digital, probar las tareas y ajustar los movimientos.
Sin embargo, el equipo técnico trabaja en un nuevo software que permitiría reducir ese tiempo a apenas 24 horas. A través de un laboratorio de análisis de datos, programadores e ingenieros monitorean el rendimiento de las máquinas y optimizan sus funciones con el objetivo de mejorar la velocidad y precisión de los procesos.
Actualmente la empresa cuenta con un equipo de siete personas, pero prevé ampliarlo a medida que crezca la demanda y aumente la cantidad de robots entrenados.
Un mercado global en expansión
El desarrollo de robots industriales y humanoides forma parte de una tendencia tecnológica de escala global. De acuerdo con datos de la International Federation of Robotics, en 2025 había cerca de cinco millones de robots industriales operando en todo el mundo.

A su vez, un informe de la consultora Zipdo proyecta que el negocio específico de los robots humanoides superará los US$ 5.000 millones hacia 2030, impulsado por la automatización de procesos, la escasez de mano de obra en algunos sectores y los avances en inteligencia artificial.
En ese escenario, desde Humandroid sostienen que la tecnología también será cada vez más accesible. Actualmente, cada robot tiene un costo cercano a los US$ 100.000, aunque esperan que el desarrollo tecnológico reduzca ese valor y amplíe su adopción en la industria.
Plan de crecimiento
La compañía proyecta alcanzar una facturación de US$ 10 millones hacia finales de 2027. Para lograrlo, planea aumentar su capacidad de entrenamiento y llegar a unas 80 unidades preparadas durante 2026. En paralelo, el plan estratégico incluye la creación de una red de centros de entrenamiento. La idea es comenzar dentro de Argentina, luego avanzar hacia otros países de América Latina y, en una etapa posterior, ingresar a los mercados de Europa y Estados Unidos.
“Queremos consolidar al país como una referencia en términos de innovación robótica. Creemos que para 2030 el sector habrá alcanzado una madurez suficiente para justificar operaciones a escala industrial, y apuntamos a capturar una porción relevante de ese mercado global”, concluyó Parise.








