Las empresas argentinas proyectan para 2026 incrementos salariales del 22%, en línea con la inflación esperada para ese período. Así lo revela la primera edición 2026 del informe TISA (Tendencias de Incrementos Salariales en Argentina) elaborado por Mercer, consultora global de recursos humanos y negocio de Marsh.
De acuerdo con el estudio, la mediana del presupuesto anual de aumentos salariales se ubica en 22%, el mismo nivel que las compañías estiman para la inflación del próximo año. En tanto, las proyecciones privadas relevadas por la consultora sitúan la suba de precios en 20,6%.
El comportamiento consolida una tendencia que ya se había observado hacia el cierre de 2025, cuando tanto los incrementos salariales como el escenario inflacionario utilizado por las empresas se ubicaron en torno al 30%. Según el relevamiento, este escenario refleja una mayor convergencia entre salarios e inflación respecto de períodos anteriores, marcados por mayor dispersión y volatilidad.
El informe también muestra que las proyecciones salariales permanecen alineadas entre subsidiarias multinacionales y compañías con casa matriz local, lo que da cuenta de una planificación homogénea de cara a 2026. No obstante, algunos sectores se ubican por encima del promedio de mercado: Ciencias de la Vida, High Tech y Logística proyectan incrementos salariales superiores al 22%.

Planificación y menos fragmentación
En un contexto de menor volatilidad macroeconómica, las organizaciones avanzan hacia esquemas de gestión salarial más estructurados. El 57% de las compañías combina múltiples criterios para definir los aumentos, incluyendo referencias de mercado, inflación esperada y desempeño individual. Esta combinación, según el estudio, evidencia una mirada más estratégica en materia de compensaciones.
En cuanto a la dinámica de otorgamiento, el TISA anticipa cambios para 2026. El 35% de las organizaciones prevé realizar entre uno y dos incrementos en el año, mientras que un 31% estima aplicar tres ajustes salariales. Se trata de una reducción en la fragmentación que caracterizó a los años de mayor inestabilidad, cuando las empresas multiplicaban las revisiones para no perder frente a la inflación.
Dentro de las prioridades del área de Recursos Humanos para este año sobresalen la remuneración diferenciada por habilidades y roles críticos, la redefinición de beneficios y el fortalecimiento de incentivos de corto plazo. El foco, según el informe, se desplaza hacia estrategias más integrales de atracción y retención de talento.
“Nuestro reporte confirma que la política salarial dejó de responder exclusivamente a la dinámica inflacionaria para integrarse nuevamente a la planificación del negocio. En el actual contexto argentino, marcado por una transición hacia escenarios de menor volatilidad, es fundamental contar con información actualizada sobre cómo las empresas están definiendo sus presupuestos y estrategias de compensación para comprender la evolución del mercado laboral y acompañar la toma de decisiones con mayor previsibilidad”, señaló Mercedes Bernardi, Principal de Mercer.








